tag_error <txp:gravatar/> ->  Textpattern Warning: unknown_tag 
AcciOn: IV Guerra mundial. Geografía de la pesadilla

Acción nace con la idea de ir aglutinando en una misma bitácora, todas aquellas acciones o denuncias en defensa de los derechos humanos que se organizen a través de la Red.

IV Guerra mundial. Geografía de la pesadilla

¶ j m Y - H:i / Guardado en: Notas
Carpeta/s: Latino America | America Norte

Por Francisco Pineda (Colectivo rebeldía)

Rebeldía #31, mayo 2005

A finales de 1999, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional emitió dos comunicados en los que examina la situación actual como una nueva guerra mundial. En aquel momento, el propósito político del análisis se planteó en las primeras líneas: “para nosotros no se trata tanto de demostrar que en las tierras indias del sureste mexicano hay una guerra, sino de entender el porqué de la continuación de esta guerra”.



Desde entonces, el conflicto mundial no sólo continúa sino que se profundiza y, a cada tanto, los zapatistas han difundido también sus reflexiones sobre esta guerra del neoliberalismo contra la humanidad. En conjunto, los comunicados sobre la IV Guerra Mundial constituyen una contribución especial para el análisis político del periodo en que vivimos y, a la vez, involucran el planteamiento de problemas o desafíos para la resistencia.

Los documentos básicos que contienen el examen de la situación actual como IV Guerra Mundial son los siguientes:

1. 7 piezas sueltas del rompecabezas mundial (el neoliberalismo como rompecabezas: la inútil unidad mundial que fragmenta y destruye naciones), junio 1997.

2. La Cuarta Guerra Mundial, plática del Subcomandante Insurgente Marcos con la Comisión Civil Internacional de Observación de los Derechos Humanos, La Realidad, Chiapas, 20 de noviembre de 1999. Fue elaborada en forma de carta y dio lugar a varios comunicados zapatistas:

a) “Chiapas: La guerra. Entre el satélite y el microscopio, la mirada del otro (Carta 5.1)”, La Jornada, 27 de noviembre de 1999.

b) “Chiapas: la guerra. La máquina del etnocidio (Carta 5.2)”, La Jornada, 27 de noviembre de 1999.

c) “La Cuarta Guerra Mundial”, La Jornada, 23 de octubre de 2001.

d) “¿Cuáles son las características de la Cuarta Guerra Mundial?” Texto completo de aquella plática publicado en Rebeldía número 4, febrero de 2003.

3. Otra geografía (La Jornada, 3 de abril de 2003).

4. El mundo: siete pensamientos en mayo de 2003 (en Rebeldía número 7, mayo de 2003, y La Jornada, 30 de junio de 2003).

5. La velocidad del sueño, primera parte: botas (en La Jornada, 1º de octubre de 2004, y Rebeldía número 24, octubre de 2004).

Leer preguntando

La primera cuestión podría ser ¿por qué es una guerra?

El asunto, en sí mismo, representa un cierto problema puesto que no hay una declaración de guerra. El discurso del poder atacante no declara lo que hace sino que, por el contrario, lo encubre. Es un discurso que habla de paz, justicia infinita y defensa de la democracia mientras que en los hechos sucede exactamente lo contrario.

Durante la III Guerra Mundial ocurrió algo semejante. En mayo de 1967, Ernesto Guevara ironizaba sobre tal situación: “Veintiún años sin guerra mundial, en estos tiempos de confrontaciones máximas, de choques violentos y cambios repentinos, parecen una cifra muy alta. Pero, sin analizar los resultados prácticos de esa paz por la que todos nos manifestamos dispuestos a luchar (la miseria, la degradación, la explotación cada vez mayor de enormes sectores del mundo), cabe preguntarse si ella es real”. En ese momento, otras cifras indicaban al Che el estado de la guerra, por ejemplo: mil 700 aviones estadounidenses derribados por las unidades antiaéreas vietnamitas (Mensaje a la Tricontinental).

Así, tanto en relación a la III como a la IV Guerra Mundial, el planteamiento zapatista desafía el discurso encubridor del poder. Estos no son periodos de paz sino de guerra. El análisis zapatista alumbra el hecho de que el neoliberalismo no es simplemente una política o un dogma sino, especialmente, es una guerra de conquista mundial; un paso de muerte y destrucción en todas partes y en cualquier momento; bajo formas militares y no militares; con una doctrina de guerra y un proyecto de vencedores y vencidos, una guerra contra la humanidad: “Todo lo que impide que un ser humano se convierta en una máquina de producir y comprar es un enemigo y hay que destruirlo. Por esto, nosotros decimos que esta Cuarta Guerra Mundial tiene como enemigo al género humano” (Entre el satélite y el microscopio). El objetivo es la conquista mundial: destruir y despoblar territorios, reconstruir y reordenar la geografía, una nueva definición del status de los contrarios, desmantelar la soberanía de las naciones.

¿Por qué la IV Guerra Mundial es un nuevo periodo en la historia de la humanidad? Hay un nuevo alineamiento de fuerzas, otra definición de los contrarios, otros propósitos y otros recursos, distintos de aquellos que hubo durante el periodo anterior.

Uno de los datos de esta nueva situación es el fin del llamado mundo bipolar, la competencia de dos bloques hegemonizados por Estados Unidos y la Unión Soviética. El indicador más evidente de ese final suele ser la desaparición de la URSS y su bloque económico, político y militar (Pacto de Varsovia y CAME). La gráfica del gasto militar, entre 1914 y 2001, también confirma el cambio en las relaciones de fuerza de las principales potencias mundiales. En ese terreno, que es el de la supremacía tecnológica de las armas, el predominio actual de Estados Unidos es indiscutible. Incluso, si considerásemos que la competencia no ha desaparecido, la situación de ventaja es cualitativamente distinta al periodo anterior.

Pero si observamos la gráfica del índice compuesto de capacidades de las principales potencias en el mismo periodo —que considera la población total y urbana, la producción de hierro y acero, consumo de energía, personal y gasto militar— podemos suponer también que hay otro dato para entender el fin del mundo bipolar: el declive de la supremacía de Estados Unidos. En esta segunda gráfica, si Estados Unidos apenas alcanza a estar por arriba de China, es principalmente por su propia decadencia desde el término de la II Guerra Mundial.

El primer dato que configura el término del mundo bipolar, la desaparición del bloque soviético, es aceptado generalmente; no así el segundo dato, la decadencia de Estados Unidos. En la actualidad se debate de manera abierta si las tendencias de otras variables confirman o no la declinación de la supremacía mundial de Estados Unidos; si en China o en la Unión Europea se está produciendo la aparición de potencias que le disputen el predominio mundial, o bien sus trayectorias son funcionales al poder dominante.

En relación a ese campo de discusión —que es el que domina en el debate teórico—, puede apreciarse la importancia política del planteamiento zapatista acerca de la IV Guerra Mundial. Los zapatistas sostienen que, en la actualidad, el conflicto no se ubica en el campo de esas potencias sino entre el neoliberalismo y la humanidad. Ahí ocurre el desastre para la vida y la cultura; en esa confrontación entre el poder y la resistencia, también, se ubica el futuro de la humanidad. Los cambios verdaderos sólo pueden conseguirse desde abajo, organizando la resistencia, y ése es el desafío en el nuevo periodo de la historia. Abajo, también, se localiza en cualquier lugar del planeta y en cualquier momento.

La guerra del neoliberalismo contra la humanidad no sólo destruye físicamente, sino que al mismo tiempo asume formas de destrucción de la condición humana, arrasando en especial las culturas. Es una máquina de etnocidio y racismo. “El neoliberalismo frente a la cultura no es sólo un compendio de chabacanerías y superficialidades instantáneas y solubles. También eso, pero no sólo. Se trata también de una doctrina de guerra anticultura, es decir, de guerra contra todo aquello que no responde a la lógica del mercado”. (En (auto) defensa de las jirafas, octubre del 2004).

Esa guerra se puede observar, en cierto modo, en los mapas de los llamados “conflictos etnopolíticos” que son, principalmente, enfrentamientos con los pueblos indígenas del mundo; pero también son conflictos con los trabajadores migrantes, la población de origen africano, conflictos por la liberación nacional o por motivos religiosos y otras diferencias culturales. A fin de comparar la situación de la IV Guerra Mundial (cifras disponibles para una década), se procesó la información del periodo 1945-1990 para construir el dato de una década promedio y trazar así el mapa correspondiente a la III Guerra. Lo que resultó de ese procesamiento es que los conflictos de carácter político-cultural han aumentado bajo el neoliberalismo en todo el mundo, especialmente en África, al sur del desierto del Sahara. Los otros dos ejes del conflicto cultural se ubican, uno, de México a la cordillera de los Andes; el otro, va de Europa al sur de Asia y el Pacífico. Asimismo, empleando otra base de datos (número de muertos en los mayores episodios de violencia política, en el periodo 1991-2003), el mapa que resulta es semejante al anterior; pero destaca en mayor medida la crisis interna de Rusia, mientras que disminuye la visibilidad de los conflictos en los países de la Unión Europea.

¿Cómo se expresa actualmente la IV Guerra en México?

Todo parece indicar que la intensificación del sometimiento directo del Estado y la burguesía a Estados Unidos, a raíz del Tratado de Libre Comercio de 1994, tiene mayor efecto. “La primera característica del Ejército Federal en Chiapas es que es un ejército de ocupación; no es un ejército que esté en su territorio, es un ejército que en su dispositivo, en su moral, y en la forma con que se relaciona con el resto de la gente, se da cuenta que está en un territorio que le es ajeno. El soldado federal mexicano es consciente de que es extranjero. Está igual que los clásicos ejércitos de ocupación. Tal y como, por ejemplo, operaba el ejército alemán en la segunda guerra mundial, así opera el ejército federal en las comunidades indígenas”. (La máquina del etnocidio)

La situación de sometimiento se expresa también de manera creciente en la guerra contra los trabajadores migrantes, que se libra en la frontera norte, en la frontera sur y al interior del país, en las líneas de comunicación campo-ciudad y ciudad-ciudad. Toma la forma de operaciones conjuntas y emplea nociones de guerra y crimen. Así, por ejemplo, el control de la población en carreteras está a cargo del ejército, policía judicial federal, judicial estatal, policía federal preventiva, policía federal de caminos, policía fiscal y policía de migración. En los retenes se controla especialmente a las personas que reúnen tres condiciones: ser pobres, jóvenes y morenos. A ellos se les somete a una revisión especial porque los aparatos armados del poder, con un criterio racista y una doctrina de manual yanqui, sospechan que esos trabajadores son los “enemigos internos”.

Pero hay también otras expresiones de la IV Guerra que son menos visibles y que atañen al periodo de la destrucción de la soberanía nacional. Actualmente, éste es el caso de la intervención de Estados Unidos en México a través del entrenamiento militar. El mapa que se presenta fue elaborado con datos disponibles en Internet, en el sitio oficial del Departamento de Estado. Destacan tres aspectos en ese informe: el entrenamiento de fuerzas especiales (GAFE), el de personal ubicado en las bases aéreas de Zapopan y Santa Lucía, así como el de marinos.

“La estrategia de este ejército de ocupación es doble: el golpe quirúrgico y el golpe total. El golpe quirúrgico, quiere decir que tienen que dar un golpe a la cabeza del EZLN. Este golpe tiene que ser rápido y sin bajas civiles. Para esta tarea tienen listos a los Grupos Aerotransportados de Fuerzas Especiales, GAFE, que cuentan con unos 90 a 105 soldados por unidad y son un poco como los rangers o sea los rambos mexicanos”. (La máquina del etnocidio)

Según un reporte sobre las tendencias de los programas militares de Estados Unidos para América Latina, la cantidad de efectivos latinoamericanos entrenados por Estados Unidos se incrementó en más de 50 por ciento de 2002 a 2003. En ese rubro, durante el periodo 1999-2004, México ocupó el cuarto sitio, después de Colombia, Bolivia y Ecuador. Se trata de otra faceta de la misma situación, semejante al eje del conflicto etnopolítico que va de México a la cordillera de los Andes.

Puesta en contexto

A partir de las fechas en que se publicaron los comunicados zapatistas sobre la IV Guerra Mundial, es posible hacer otro ejercicio de lectura ubicando el texto en su contexto. Es de esperar que ello multiplique las posibilidades de su sentido, al activarse el “canal de la memoria”.

El 27 de noviembre de 1999, fecha en que se publicaron los primeros dos comunicados, La Jornada informó en primera plana acerca de las conclusiones de la titular del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, tras visitar Chiapas: “Serio, el problema de violaciones en México. Opresiva la presencia militar en Chiapas. Examinará la o­nU los reportes de injusticias”. El general Rafael Macedo de la Concha, entonces procurador de Justicia Militar, declaraba: “yo digo categóricamente que la impunidad no existe en las fuerzas armadas”.

En aquella ocasión, Ernesto Zedillo explicó porqué no volvería a usar la fuerza para “dialogar” con el EZLN: porque es una estrategia que en febrero de 1995 funcionó y repetirla ahora sería “una tontería mayúscula”. Dijo, con referencia a la emboscada del 95: “Tomé un riesgo enorme. Creo que la jugué una vez y salió bien, pero ya no voy a utilizar la fuerza para sentarlos otra vez. Entonces me voy a quedar en la prédica y en los gestos de buena voluntad”.

Justo al día siguiente de que la funcionaria de la o­nU salió de Chiapas, el ejército federal reanudó los patrullajes aéreos y terrestres en comunidades indígenas. Los militares habían suspendido 10 días antes movimientos de tropa, sobrevuelos y retirado buena parte de los retenes. Esa mañana, un convoy de 20 carros de combate Hummer, con unos 250 soldados a bordo, realizó su recorrido entre Guadalupe Tepeyac y el río Euseba. En la región de las Cañadas de Ocosingo, una columna de 50 camiones militares con cientos de soldados ingresó por San Miguel rumbo a San Quintín. De igual forma, se reportaron movimientos similares en todas las regiones indígenas donde tiene influencia el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

El comunicado de los zapatistas, entonces, señalaba como vimos el propósito político de su análisis sobre la IV Guerra Mundial: “para nosotros no se trata tanto de demostrar que en las tierras indias del sureste mexicano hay una guerra, sino de entender el porqué de la continuación de esta guerra”.

Mientras tanto, en San Cristóbal de las Casas, Vicente Fox —entonces candidato del PAN— hizo un ferviente llamado para que el Subcomandante Marcos lo recibiera antes del día de las elecciones del 2000. “¡Marcos, escúchame! Aquí estoy en tu tierra, que es también la mía; con tu gente, que es también la mía. Tú y yo entendemos su grito: tienen frío, tienen hambre. Su clamor se eleva a las carencias más profundas (sic)... No les demos migajas (sino changarros)... Sumemos tu esfuerzo y el mío. Sentémonos a platicar. Diálogo, ¡no pido más!, por ahora”. En efecto, el individualismo galopante es un compendio de chabacanerías.

Digna Ochoa, defensora de los derechos humanos, fue asesinada poco antes del 23 de octubre de 2001, día en que se publicó el tercer comunicado zapatista acerca de la IV Guerra Mundial. Esa vez, el encabezado de La Jornada anunció: “Condena Estados Unidos el ‘asesinato brutal’ de Digna Ochoa. Horas después Fox dijo que el asesinato no quedará impune”. En su Rayuela, el periódico retrató el instante político: “Pasaron tres días y llegó la condena estadounidense del asesinato de Digna Ochoa. Sólo entonces y horas después Los Pinos reaccionaron”. Otros titulares abundaron en el tema de la IV Guerra: “Señala la CNDH que es el primer crimen político del sexenio”, “La PGJDF no descarta llamar a declarar a integrantes del ejército”, “Cien muertos en bombardeo de Estados Unidos a un hospital. Utiliza la Casa Blanca armas bioquímicas” (Afganistán), “Refuerza Israel con tropas de élite su ofensiva en zonas palestinas”, etcétera.

Los zapatistas expresaban, ese día, en el comunicado: “La concepción que da fundamento a la globalización es lo que nosotros llamamos ‘neoliberalismo’, una nueva religión que va a permitir que el proceso se lleve a cabo. Con esta Cuarta Guerra Mundial, otra vez, se conquistan territorios, se destruyen enemigos y se administra la conquista de estos territorios. El problema es qué territorios se conquistan y reorganizan y quién es el enemigo. Puesto que el enemigo anterior ha desaparecido, nosotros decimos que ahora el enemigo es la humanidad. La Cuarta Guerra Mundial está destruyendo a la humanidad en la medida en que la globalización es una universalización del mercado, y todo lo humano que se oponga a la lógica del mercado es un enemigo y debe ser destruido. En este sentido todos somos el enemigo a vencer: indígenas, no indígenas, observadores de los derechos humanos, maestros, intelectuales, artistas. Cualquiera que se crea libre y no lo está”.

El siguiente comunicado fue publicado por Rebeldía, en mayo de 2003. En este caso, utilizaremos la edición de La Jornada correspondiente al primer día hábil del mes. La nota principal fue “Cacería israelí en Cisjordania y Gaza; 15 muertos. El ataque, tras presentarse el mapa de ruta de la paz”. Luego, una nota con fotografía, “Castro: en Estados Unidos se discute ya cómo y cuándo será la agresión a Cuba”; pie de foto, “Según organizadores un millón de personas se congregaron en la Plaza de la Revolución, en La Habana, para celebrar el Día del Trabajo”. Arriba, a la derecha: “Anuncia Bush la conclusión de las operaciones militares en Irak. Desde un portaviones declara que se logró la ‘liberación’ del país árabe”.

La Jornada publicó el mismo comunicado el 30 de junio de ese año. En primera plana aparece la fotografía del torturador y genocida del ejército argentino, que estuvo a cargo del Registro Nacional de Vehículos (Renave), en México: “Imponen prisión ‘incondicional’ a Miguel Cavalho. Reprime la policía en Madrid a familiares de víctimas”. Otra foto, esta vez, un niño iraquí delante de un soldado yanqui; con las dos manos le hace la señal de Alto. El encabezado de la foto: “Gran operación de Estados Unidos contra la resistencia iraquí”.

Aquella vez, los zapatistas expresaron un propósito político más de su análisis: “Este es nuestro primer aporte a la construcción de una agenda mundial de discusión.” Su examen del periodo fue actualizado con los acontecimientos más recientes, en especial, la guerra de Irak: “¿Y ahora? ¿Otra guerra? ¿Dónde? ¿Es esto el nuevo orden mundial? ¿Una guerra en todas partes y a todas horas, sólo interrumpida por los anuncios comerciales?... El acto guerrero fundacional del nuevo siglo no es el desmoronamiento de las Torres Gemelas, pero tampoco la caída sin gracia ni espectáculo de la estatua de Hussein. El siglo XXI arranca con el ‘NO A LA GUERRA’ globalizado que devolvió a la humanidad su esencia y la aglutinó en una causa. Como nunca antes en la historia de la humanidad, el planeta fue sacudido por este ‘NO’”.

Por último, el otro comunicado zapatista se publicó en La Jornada, el 1º de octubre del 2004. Para entonces, en México, la crisis del desafuero marchaba viento en popa. La imagen de la primera plana no fue una fotografía sino una caricatura, “Todo resuelto”, alusiva al encuentro del día anterior, Fox-López Obrador. Pero, por infortunio, un sentido extra de la caricatura de El Fisgón se rompió. La nota que realmente llenaba de sentido político a ese “Todo resuelto” apareció en la contraportada: “Propone Fox que Azuela gane el próximo año 450 mil 605 pesos al mes. Cada ministro recibirá 384 mil 646 pesos en el mismo periodo. El dinero que devengarán en un año equivale al salario mínimo de 3 mil 449 trabajadores”. En verdad, el Estado de Derecha sólo funciona en un régimen de uñas largas y viceversa. Otra de primera plana: “Arrecian críticas contra el negocio electoral de la TV”.

En esa fecha, en mi opinión, la puesta en contexto conduce hacia la clave para leer los comunicados de los zapatistas sobre la IV Guerra Mundial. Su análisis no es una sola elaboración teórica de los acontecimientos del mundo. Expresa la experiencia insurgente y, desde allí, lanza la propuesta de otra política para este nuevo periodo de la historia.

“Una bota abandonada en suelos del Irak ‘liberado’ resume el nuevo orden mundial: la destrucción de naciones, la desertificación de cualquier indicio de humanidad, la reconstrucción como el reordenamiento caótico de las ruinas de una civilización.

“Hay, sin embargo, otras botas, aunque sean unas…

“Botas rotas. Sí, las botas de la insurgenta Erika están rotas”...

Referencias

Center for Strategic Peace, Major episodes of political violence, 1946-2004. http://members.aol.com/cspmgm/warlist.htm

Departamento de Estado, entrenamiento militar a países del hemisferio occidental, 2003, www.state.gov/documents/organization/34338.pdf

Ernesto Guevara, obras, www.filosofia.cu/che

EZLN, comunicados, www.fzln.org.mx

La Jornada, www.jornada.unam.mx

Minorities at Risk Data, conflictos etnopolíticos, www.cidcm.umd.edu/inscr/mar/data.asp

National Material Capabilities Data v3.0, http://cow2.la.psu.edu

Rebeldía, www.revistarebeldia.org

Washington Office o­n Latin America, Diluyendo las Divisiones. Las tendencias militares de EE UU para América Latina, www.wola.org/publications/publications.htm

Anotado por AcciOn | |
  1.    ¶ j m Y - H:i     

    Avatar

    hola buenos dias los felicitos por esta grandiosa pagina y este grandioso texto que tratan.

      Comentario escrito por yania    →

TU NOMBRE
TU CORREO
HTTP://
ESCRIBE TU MENSAJE
  Ayuda Textile



Se borrarán sistemáticamente

  • Todos aquellos comentarios que puedan, por su contenido ser obscenos o degradantes para cualquier persona o colectivo, contengan injurias, calumnias, amenazas etc....
  • Todos aquellos comentarios que ataquen o insulten de forma directa, personal y a otros lectores.
  • Todos aquellos comentarios cuyo único objeto sea difundir información comercial de cualquier tipo.
  • Todos aquellos comentarios que revelen datos que por su naturaleza estén protegidos, sean confidenciales, o entren dentro del ámbito de protección de la Ley Orgánica de Protección de Datos.

<< La crisis en la seguridad social de Estados Unidos | >>

buy viagra